sábado, 21 de junio de 2014

Respuesta para Neil de Grasse Tyson

Dice Neil Tyson que compartimos el 98% a 99% del ADN con los chimpancés; con el 1% restante hacemos toda la diferencia.

Y también dice Tyson que quisiera saber en qué consistiría un 1% más de inteligencia que la nuestra.

Y te diré Neil deGrasse Tyson en qué consistiría:

Una especie el 1% más inteligente que nosotros no se desperdiciaría.

Pero, aparte de eso,  nadie parece tener en cuenta que el estilo de vida de una especie, y aún de las diversas razas dentro de una especie, depende del deseo de adaptarse a determinadas circunstancias; para ello delimita, circunscribe un ámbito, un reducto dentro de la compleja realidad.

Para el reducto ecológico que ocupa el chimpancé no hay mejor y más inteligente adaptación.

Igual se puede decir de cada una de las especies vivas.

La cuestión es: la vida no se desarrolla por sí misma, sino que su deseo, interés o tendencia cultural la hace crear un ámbito dentro del complejo de lo real, y ese ámbito luego la estimula, la motiva, la despierta a actuar.

No es posible imaginar las condiciones de vida de una especie extraterrestre, pero dadas las reglas de la naturaleza, sería "imposible" que una especie se desvincule de su medio y se adapte al de otro planeta espontáneamente, ya que en este nuevo hábitat no habría ningún nicho para ella.

sábado, 7 de junio de 2014

Las Algas


Los seres humanos estamos todos emparentados; pero también lo estamos con todos los demás seres vivos de nuestra Biosfera.

Nuestra Madre Progenitora ha de haber sido un alga, que toma el elemento agua y con la luz solar hace la fotosíntesis.

Las algas ocupan el primer eslabón de la cadena alimenticia en el ambiente acuático. Son productores primarios capaces de elaborar sustancias orgánicas a partir de sustancias inorgánicas, transformando la energía luminosa que proviene del Sol en energía química; esta es la esencia de la fotosíntesis.
Las algas que forman parte del fitoplancton son aquéllas que viven libres en la masa de agua. Ellas sirven de alimento al zooplancton, del que luego se nutren distintos tipos de carnívoros. Este ciclo se cierra por acción de los hongos y bacterias que descomponen la sustancia orgánica en elementos y compuestos inorgánicos.
En cambio, las algas bentónicas son las que crecen fijas al sustrato, tanto en el ambiente marino como en el de agua dulce, cumpliendo un rol similar al del fitoplancton.
Además de ser el primer eslabón en las cadenas alimenticias, las algas del bentos tienen un papel muy importante en la organización espacial de las comunidades marinas. Las más pequeñas forman céspedes y son accesibles a los organismos que se alimentan raspando el fondo. Las más grandes -como los bosques de Laminariales- proveen de apoyo y refugio a los animales que caracterizan comunidades complejas; estos pueden desarrollarse entre las algas, bajo su dosel, sobre su superficie y aún en galerías que perforan dentro de las más voluminosas.



Esa ya es una forma de vida soberbiamente inteligente.

viernes, 6 de junio de 2014

Eras Geológicas, o estratos

Al tener una proyección tan acotada de tiempo no pueden mantener una visión holística y encierran las Eras Geológicas en cajitas separadas, pero luego, para poder vincularlas no encuentran otra solución que diseñar una Teoría de la Evolución:


Para encontrar una respuesta más aproximada con los hechos tendríamos que imponernos un ejercicio mental, a la manera de los que proponía Wittgenstein: planteemos por lo menos 20 razones por las cuales un individuo -en este caso "humano"- es diferente físicamente de otro.

Según la postura filosófica desde la que se lo mire

Antes de hablar específicamente del 'humano' tuvimos que reflexioar respecto a la evolución en sí.
Ahora deberemos discurrir respecto al tiempo. Pero antes de hacerlo habremos de analizar la estructura de pensamiento dentro de la cual lo hacemos.

Y diré porqué. Tal vez Ustedes estuvieron siguiendo los capítulos de una serie que es una especie de rimeik de otra anterior: Cosmos, de Carl Sagán. Esta nueva versión, igual que su antecesora, se ajusta a los 'descubrimientos' científicos de la cultura occidental, de modo que responde a cierta estructura mental, o sea, a la versión políticamente válida (para los occidentales) de los hechos.

El austríaco/británico Ludwig Josef Johann Wittgenstein fue un genio; sobre todo porque renegó del Positivismo Lógico que él mismo inspiró en el Círculo de Viena, y al que refutó explícitamente en Los cuadernos azul y marrón e Investigaciones filosóficas, ambas obras póstumas. Pero los occidentales siguen aferrados a la primera versión de sus ideas (el Tractatus logico-philosophicus), y continúan honrándolas.

El concepto de tiempo es muy diferente en la cultura occidental que en las culturas antiguas. Los antiguos gustaban de consideran períodos de tiempo muy extensos: 4.500.000.000 de años para un sólo día de Brahama en el hinduísmo; 1.125.698 días para la Estela maya C de Zapotes, etc. Todas las culturas medían sus períodos de tiempo mediante la Precesión de los Equinoccios.
Nosotros apenas medimos el tiempo con el lapso de duración de nuestra vida individual, y recurrimos al siglo o al milenio a lo sumo. Claro que en tan breves períodos de tiempo éste se nos hace lineal, en cambio cuando el espacio recorrido y considerado es tan grande, al tiempo se lo ve circular.

Me referí a la Serie Cosmos porque ahí se dice que 'Colón descubrió América'; que existe 'una sola cultura en el mundo'; que la 'Humanidad' no sabía que la Tierra era redonda hasta que Elcano lo comprobó; que la Ciencia, si bien nació hace 400 años, recién adquirió su mayoría de edad hace tan sólo 100 años o menos, etc.






La sabiduría de los antiguos: lo permanente es el cambio

La gente que vivió dentro de los cánones de la Filosofía Perenne sabía mucho más de lo que creemos saber nosotros, simplemente porque no amputó su ADN cultural pretendiendo empezar cada vez de cero.

El cuerpo es un ropaje. Las especies tienen distintos "atuendos" de acuerdo a las tres variables mencionadas en la entrada anterior; sus 'cuerpos' encierran significados dentro del hábitat en el que se desenvuelven, dentro de su contexto. El cuerpo no esconde u oculta la identidad del alma; por el contrario, activa los poderes del alma.

Las alas, las aletas y branquias, son instrumentos. La intención de las partes del cuerpo es ser funcional.
http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/12383357/Peces-de-las-profundidades-marinas.html
Así, la forma y funciones del cuerpo de cada especie están dotados con los efectos y capacidades que necesitan en cada lugar y circunstancia, pero eso no implica que son "eso".
Así como los adornos, la pintura, los vestidos y demás objetos del atavío de los humanos conforman una segunda piel que transforma la perspectiva de quien los lleva, así mismo el cuerpo viste al alma.
La 'evolución' o modificación del cuerpo es un atributo, un “ropaje” modificable para readecuerse o readaptarse.

Las cosmovisiones antiguas están saturadas de la idea de transformación. Algunos teóricos han llegado incluso a proponer que en ellas está ausente la idea de creación, y que todas las cosas y seres se originan como una transmutación de algo anterior. No hay un comienzo absoluto a partir de la nada, cada acto o ser es una respuesta a otro y todo se encuentra en constante metamorfosis, en continuo cambio. Lo permanente es el cambio.

La apariencia física es un ropaje, no es quiénes somos



La apariencia física es un ropaje. Dados múltiples factores se establece un hábitat psicológico, respaldado desde lo físico (e acuerdo a nuestro modo actual de considerar los factores incidentes). Esas variables (o factores incidentes) sin duda son muy numerosas, pero sólo para darnos una idea vamos a considerar tres:
1. Las condiciones climáticas del planeta.
2. Las condiciones cósmicas (rayos cósmicos)
3. Las condiciones más imediatas relativas a las necesidades y posibilidades de las especies en interacción.

Transformarse en águila


Las culturas chamánicas sostienen que incluso en el tiempo de una vida el cuepo humano puede cambiar. Entre las transformaciones más reiterativas observadas en las culturas indoamericanas, por ejemplo, están el hombre-ave y el hombre-jaguar.
La transformación en ave es una de las transmutaciones que aparece con mayor frecuencia e importancia en los materiales arqueológicos y en especial en la orfebrería. Es especialmente relevante en la orfebrería muisca, en donde además de numerosas figuras de hombres-ave existen narigueras, diademas y otros adornos con aves que debieron constituir elementos para la transformación en estos animales. Por las características de las figuras humanas —al parecer de personajes de la élite— y por la complejidad y tamaño de los adornos es evidente la relación entre esta transformación y el poder político-religioso.
http://www.fondosdepantallas.org/wallpaper/Hombre-aguila/